NAORU:
literalmente ser corregido, sanado en un sentido mas amplio que el meramente
físico que también aplica aquí, el concepto filosófico NAORU esta ligado al de NAOMI
el cual o’ Sensei manifestó como el espíritu puro ligado a la divinidad y el
origen con el cual todos nacemos y que hay que recuperar por nuestro propio
esfuerzo pues es un derecho y deber de cada uno. NAORU podría entenderse entonces como el proceso para buscar el NAOMI
El nombre fue acordado entre los primeros estudiantes del Dojo luego de una larga búsqueda, además de coincidir con la situación personal del Instructor Mario Giraldo quien entonces padecía una afección física que gracias a la práctica de Aikido fue superada. En el Emblema de nuestro club se aprecia la bandera Japonesa con el Carácter hito persona en el medio de las 8 direcciones en la parte superior los caracteres para Aikido y en los restantes 7 direcciones las virtudes samurái, Dichas virtudes no deberían ser vistas solo como romanticos conceptos antiguos Sino como valores que pueden y deben ser implementados en nuestra vida diaria
Estos son los siete principios que rigen el código de Bushido, la guía moral de la mayoría de samurái
Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia. Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia. Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.
Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte. Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.
Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos. Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.
Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de "dar su palabra" no ha de "prometer" el simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. Hablar y hacer son la misma acción.
El auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quién eres en realidad. No puedes ocultarte de ti mismo.
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